Ante el comienzo de la Cuaresma el próximo miércoles, día 5 de marzo, ofrecemos este Vía Crucis para ayudar en la oración con textos de San Juan de Ávila, para que, durante este tiempo, puedas acompañar a nuestro Señor en su Pasión a través de los ojos y el corazón del Maestro de Santos y Doctor de la Iglesia Universal.
"Habemos de pedir a nuestro Señor que nos escriba en nuestros corazones a Jesucristo Crucificado".
La manera que puede tener en pensar el paso será pareciéndole que es aquel el mismo lugar donde lo padecía, y, estando con mucha reverencia, ir poco a poco considerando lo que Cristo pasaría, pareciéndole que lo tiene delante. La consideración no ha de ser desnuda, solamente con la historia, sino ir sacando misterio de doctrina y virtudes para el ánima, entre las cuales tendrá tres como principales: el primer principio será sacar amor, considerando lo que Cristo pasó por él, porque es justo que obra tan crecida y de tan gran peso como con nosotros hizo, que la agradezcamos y nos inflamemos en amor de Aquel que la pasó. Y aprovechará para esto pensar el que lo pasa y lo que pasa y por quién lo pasa. (...)
Lo segundo y principal que ha de sacar de la Pasión es esperanza con que sienta lo mucho que tiene en nuestro Señor Dios, que tanto la amó, que vino Él mismo del Cielo a humillarse, y, habiendo hecho tantas obras en la creación para su bien, quiso ordenarla remedio a costa de su propia sangre. Debe estar muy confiado en su misericordia, que no le desamparará en sus trabajos y necesidades.
El tercer punto que debe sacar en la materia de la meditación ha de ser caridad con los prójimos, mirando lo que pensare, que Dios lo hizo por los hombres. ¿Y no procurará inclinar el corazón a amarlos y desearles todo bien, pues Dios tanto les quiso? Y si sintiere tener alguna desgracia con alguna persona por haberle hecho alguna injuria, preséntela allí, delante de su corazón, atrayendo su alma a que la ame, pues Dios tanto la quiso que pasó aquello que piensa por ella. (...)
Estos tres puntos, como fuente de donde sale todo bien para con Dios y para con el prójimo, sacará de cualquier paso de la Pasión, suplicando a nuestro Señor en la misma oración que se los dé a consentir. Y no sólo en cualquier paso de la Pasión, pero en cualquier beneficio que pensare de Dios procurará sacar estas tres cosas, porque son raíces de donde nace y se cría el amor de Dios y del prójimo.
San Juan de Ávila, Carta 236

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