8.10.16

Las coplas de La Aurora se encuentran inscritas en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía


REPORTAJE | Las tradicionales y centenarias coplas en honor a Nuestra Madre y Señora de la Aurora, que se vienen cantando desde hace siglos, organizadas por la Franciscana Hermandad de los Santos Patronos de Montilla, y que se inician cada año en la noche del segundo sábado de octubre en las vísperas de su fiesta, en el mismo cancel del templo patronal de San Francisco Solano, se encuentran inscritas en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía, con las que grupos de distinta índole y procedencia acuden a cantarle a la patrona de nuestra ciudad, ante la presencia de cientos de montillanos aglomerados a las puertas de la Casa del mejor de todos los montillanos.


Las coplas o serenatas a la Santísima Virgen que se interpretan son de estilo muy diverso, pero, por lo general, pueden encontrarse coros, con un desarrollo polifónico en el que son de gran importancia los componentes vocales; tunas, exclusivamente masculinas y que adaptan las letras propias de esta clase de colectivos; así como algún grupo de música.

Los estilos musicales varían en consonancia con el origen de los distintos grupos y, en muchos casos, son adaptaciones de canciones populares. Este modo de expresión está registrado y documentado en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía, un proyecto con el que el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía persigue poner en valor y difundir una imagen de nuestra comunidad autónoma que permita a sus protagonistas reconocerse en las expresiones más vivas de nuestro patrimonio cultural y tiene por finalidad su difusión y salvaguardia.

La imagen de Nuestra Madre y Señora de la Aurora

La imagen, de talla completa y con unos 152 centímetros de altura, se encuentra atribuida al maestro Diego de Mora. Está documentalmente fechada en 1698, citándose además la procedencia de la misma: "sin tener imagen de invocación alguna, trajo de Granada con proporción de Nuestra Señora del Rosario y se colocó en la capilla de la Iglesia de San Francisco Solano".

Y es que no se le conocerá como Aurora hasta 1699, cuando la autoridad eclesiástica obligue al cambio de advocación, al entender que no es posible que coincidan tres imágenes con el nombre de Rosario en la misma localidad. Ese mismo año se pedía permiso a la marquesa de Priego para la construcción de una nueva capilla, comenzando las obras en el año 1700. Finalmente, en 1703, dos años después de su fundación, el obispado aprobaba canónicamente los estatutos de la hermandad, siendo reconstituida en 1877.

Sin embargo, no es hasta el último tercio del siglo XIX cuando Nuestra Madre y Señora de la Aurora es proclamada nueva patrona de Montilla tras haberlo sido con anterioridad hasta esa fecha la Purísima Concepción de María, en cuyo recuerdo de ese patronazgo permanece en nuestra ciudad la popularmente conocida como plazuela de La Inmaculada.

La procesión de la Virgen de la Aurora responde a la costumbre centenaria a la que acudían, histórica y exclusivamente hombres, realizando el tradicional recorrido por Sotollón –calle San Francisco Solano a partir de 1894-, prosiguiendo por Padre Rosales –hoy General Jiménez Castellanos-, Puerta de Aguilar, plazuela de La Inmaculada, Corredera, plaza de La Rosa, Berríos –actualmente José de los Ángeles-, Torrecilla –Gran Capitán también a partir de 1894-, Capitán Alonso de Vargas, San Luis, Padre de Familias, Pozo Dulce, Enfermería y a su templo.


Tras años en los que la patrona no recorrió Montilla, a comienzos de los años 80 del pasado siglo, La Aurora volvió a la calle en un magnífico paso tallado perteneciente a la Virgen del Rosario, tal y como recogieron, hace unos años, en la revista Nuestro Ambiente, Miguel Aguilar Portero, José María Luque Moreno, Juan Bosco Portero Castellano y Andrés Ramírez Hidalgo.

Previa a la solemne procesión de la Santísima Virgen de la Aurora, tiene lugar el viernes anterior, en la Parroquia de San Francisco Solano, e incluida en sus extensos actos y cultos, su tradicional ofrenda floral de los jóvenes de la ciudad, en la que el templo patronal es, durante toda la mañana, el colegio por excelencia en Montilla, acogiendo unos 1.500 alumnos llegados de todos los centros educativos de la localidad.

Una vez en la parroquia, los alumnos le cantan sus coplas a la patrona de Montilla, y los más atrevidos le dedican alguna que otra poesía y piropo, depositando su ofrenda floral a los pies de la valiosa imagen barroca de la escuela granadina -restaurada por el taller del imaginero cordobés Miguel Arjona Navarro en la década de los años 90 del pasado siglo-, y que sirve para realizar el exorno floral del paso procesional.

La Hermandad de San Francisco Solano fue constituida canónicamente, según decreto del obispado de la Diócesis de Córdoba, el 26 de junio de 1956, aunque fue fundada el 5 de abril de 1904. Ya en 1976, se acuerda su fusión con la Hermandad de Nuestra Señora de la Aurora, aunque, previamente, y pese a que tuvieron ambas cofradías vida propia e independiente, mantuvieron una estrecha relación y una mutua colaboración.

Solicitud de Coronación Pontificia para la patrona de Montilla

Días antes de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María del pasado año, la Franciscana Hermandad de Nuestra Señora de la Aurora y San Francisco Solano, patronos de Montilla, aprobó, en cabildo general de hermanos, iniciar el proceso de Coronación Pontificia de la titular de la corporación. Sin duda, un acuerdo de calado histórico y de gran importancia, no sólo para dicha entidad, sino también para nuestra ciudad.


Dicho proyecto, bastante largo en el tiempo hasta su resolución, se inició con la entrega de un dossier rubricado por todos los sacerdotes de Montilla, en el cual se le solicitaba la apertura del proceso al señor vicario episcopal de la Campiña para ser entregado al obispo de Córdoba. El proceso de Coronación Pontificia para Nuestra Madre y Señora de la Aurora dio comienzo este mes de octubre con motivo de los solemnes cultos en su honor.

Sin duda, los montillanos debemos volcarnos en este proyecto, que entre todos tenemos que conseguir, con el fin de ver coronada pontificalmente a Nuestra Excelsa Patrona, Madre y Protectora, que desde este año procesiona el segundo sábado de octubre, en lugar del domingo, con la intención de dosificar sus solemnes cultos y no sobrecargar en exceso este último día, haciendo así, más grande aún si cabe, dichos actos en su honor.

La Coronación Pontificia es el máximo reconocimiento que la Iglesia otorga a una imagen mariana como prueba de su acreditada devoción. Se trata de un galardón que es ostentado por muy pocas tallas de la Santísima Virgen.

BENJAMÍN PORTERO DUQUE / PASIÓN POR MVNDA
FOTOGRAFÍAS: PASIÓN POR MVNDA / ÁNGEL GÓMEZ HIDALGO

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